Violencia

Cómo Guatemala se ha convertido en uno
de los países más violentos del mundo.

EL MIEDO EN EL DÍA A DÍA

En Guatemala se comete un media de 18 asesinatos al día.

5.960 personas fueron asesinadas en 2010, de las que 695 eran mujeres
y 5.618 en 2011, de las que 631 eran mujeres.

fuentes (PNUD, Amnistía Internacional)

El 98% de los crímenes cometidos no son objeto de ninguna investigación o se archivan. Según las fuerzas de seguridad, entre el 50 y el 60% de los crímenes son cometidos por las pandillas, frente a un 10% según otros estudios... La violencia de las maras es el árbol que no deja ver el bosque de una violencia mucho más generalizada.

Asesinatos, violaciones, extorsiones, narcotráfico, secuestros,
trata de personas,
prostitución, tráfico de armas:
una vida cotidiana donde la violencia se ha convertido en algo banal.

Uno hace las compras detrás de rejas, circula en autobuses vigilados por argentes armados, no sale de noche, teme que las balas perdidas alcancen a sus hijos.

Agravada por la pobreza, el paro y el fracaso de las políticas de represión y prevención, la violencia se insinúa hasta en el seno de las familias.

Tasa de homicidios

(número de personas asesinadas por cada 100.000 habitantes)
A partir de 10 asesinatos al año por cada 100.000 habitantes, la Organización Mundial de la Salud considera la violencia como “endémica”.

Ciudad de Guatemala Honduras Brasil Nigeria EE UU Alemania Noruega
108 88 22 12,2 5 1,2 0,6
Guatemala Colombia México Media mundial Francia España

49 33 18 7 1,4 1,19

fuente: estadísticas Naciones Unidas

Armas en circulación

Armas legales en circulación
1,8 millions

Procedencia de las armas:
Alemania, Argentina, República Popular Democrática de Corea, República Checa, Eslovaquia, EE UU, Israel, México y Turquía.

fuente: Amnistía Internacional – Armas bajo Control

Injusticias sociales

El84% de las tierras cultivables pertenecen a un 2% de productores provenientes de las grandes familias guatemaltecas.
El10% de la población percibe el 44%de la riqueza.
Cerca del 60% de las personas activas trabajaban en el “sector informal” en 2011.
Índice de pobreza:51%,
del que un16% es pobreza extrema: cobrando menos de1$ al dia

fuente: Colectivo Guatemala

Crimen internacional y narcotráfico

Guatemala se encuentra en la ruta de la cocaína, transportada por los traficantes desde los Andes hasta Estados Unidos. La influencia del tráfico de droga allí es cada vez más fuerte. El país es considerado como un “narco-Estado”. Los traficantes se benefician de complicidades en el seno mismo del poder.

En 2011 se declaró el estado de sitio en el departamento de Petén, vecino a México. Se encontraron 27 campesinos decapitados por los Zetas, uno de los carteles de la droga mexicanos más violentos, que se ha apoderado de la región y ha impuesto en ella su ley.

El volumen de negocio del narcotráfico con destino a Estados Unidos, naturalmente encubierto, se estimaba en 6.000 millones de dólares en 2008. Desde entonces, no ha hecho sino aumentar.

El crimen organizado, las grandes multinacionales y la oligarquía guatemalteca, por su parte, mantienen vigente un sistema que ha favorecido siempre a los grandes terratenientes, los políticos corruptos y los carteles de la droga.

Las autoridades conceden, a diestra y siniestra, contratos de explotación a las compañías mineras internacionales. En cuanto a los narcotraficantes, estos adquieren tierras sin dificultad y en toda “legalidad”.
Estos “nuevos colonos” son mafiosos de cuello blanco.

LAS RAICES
DE LA VIOLENCIA

“¿Les molestó que saliéramos a la calle a decir que queríamos un pedazo de tierra donde trabajar, les molestó que se dijiera que en las fincas estaban pagando mal, se molestaron porque les dijimos que no tomaran las tierras que siempre han sido comunitarias, se molestaron porque empezamos a leer nuestra propia historia, se molestaron porque dijimos que no queríamos más muertes en nuestras aldeas, se molestaron porque huimos para salvar la vida, se molestaron porque les dijimos que ya no aguantábamos más el hambre, la enfermedad, el abandono? O es que ¿acaso ellos pensaban que la riqueza de la tierra es sólo para ellos?

Jesus Hernandez Tohom, indígena maya-quiché Filósofo, teólogo y sociólogo.

(In “La verdad bajo la tierra”, Edit. BLUME, 2006)

Entre 1960 y 1996, las poblaciones mayas de Guatemala sufrieron las consecuencias del golpe de Estado apoyado por la CIA que llevó al poder a una dictadura militar.

Para luchar contra la guerrilla que quería derrocarlas, las Juntas en el poder aplicaron la política de tierra arrasada, provocando desaparición de comunidades enteras de indígenas. Saqueando, violando, torturando y ejecutando a personas mayores, mujeres y niños.

El 29 de diciembre de 1996 se puso fin al conflicto armado mediante la firma de los Acuerdos de Paz entre la guerrilla y el Gobierno.

Dos comisiones de la verdad investigaron sobre los crímenes cometidos por los militares. El informe de la Comisión “Guatemala, Memoria del Silencio”, encargado por las Naciones Unidas, designó al Estado guatemalteco “responsable de actos de genocidio”.

200 000
muertos

50 000
“desaparecidos”

600
masacres de poblaciones mayas
en las zonas rurales

430
comunidades mayas
borradas del mapa

Además, las comisiones de la verdad iniciaron un largo proceso: encontrar a las víctimas, localizar las fosas comunes y los osarios, exhumar los cadáveres, tratar de identificarlos y sobre todo devolverlos a sus familias..

“Será que un día habrá justicia para nosotros, los indígenas, los pobres,
los que han muerto?”

Julia de león Raymundo. 45 años.
Maya-ixil. Río azul (Nebaj, El Quiché)

“Queremos que el mundo sepa que necesitamos exhumar también nuestra historia, nuestra memoria, nuestra verdad.”

Vicente Raymundo Matón. 38 ans. Maya-ixil.
Pulay (Nebaj, El Quiché)

Los militares habían colgado a mi esposa a un árbol y tenía todavía a mi hijito Juan pegado a su espalda en el perraje. Mi papá se fue a bajarlos al día siguiente de la masacre, el 26 de agosto de 1982. Pero por el miedo no nos atrevimos a enterrarlos ese mismo día sino hasta el 27. Mi bebé había sido macheteado y de plano que por la sangre los chuchos se lo llevaron y se lo comieron, pues al otro día ya no estaba junto a su mamá. Lo busqué en todas partes, pero había desaparecido.”

Diego Tol Calel. 43 años. Maya-k’iche’. Panimache (Chichicastenango, El Quiché).

“Mi hermanita tendría ahora 35 años. Estaría casada, con hijos. Pero se alzó con la guerrilla en los ochenta, era patoja todavía. Ella me dijo que se iba a alzar porque ya la situación no nos permitía vivir. Me decía que ya basta de tanta pobreza, tanta discriminación, y que si tenía que morir pues que sea por algo y noarrodillados, humillados. ¿Saber dónde le nació la conciencia a mi hermana? Pero ella cayó en combate el 18 de noviembre de 1985, sólo 15 años tenía. Cuando sus compas me avisaron, mi corazón lloró mucho. Hoy es un día triste y alegre a la vez porque ya voy a poder enterrarla, porque ella es la única familia que me queda, entonces, aunque muerta, estaremos reunidos y juntos otra vez.”

Nicolás Toma Velasco. 48 años. Maya-ixil. Rosa Toma Velasco fue exhumada en julio de 2004. Batzumal II (Nebaj, El Quiché).

Antes de que los antropólogos forenses procedieran a la recogida
de los restos, Miguel Tol Quino, maya-k’iche’, fue a rezar ante la fosa en la que encontraron a su mujer y a
sus cuatro hijos, masacrados por el ejército el 25 de agosto de 1982.

Laboratorio FAFG,Ciudad de Guatemala
La antropóloga forense Alma Vásquez analiza los restos de Diego Chicoj Tol, 6 años, víctima de una masacre perpetrada por el ejército el 25 de agosto de 1982.

El 16 de diciembre de 2003
en la sala municipal de Nebaj (El Quiché), los restos de las víctimas de la masacre de Vipulay, perpetrada por el ejército el 25 de febrero de1982, fueron restituidos a sus familias.
Catarina Terraza Chávez llora a su madre, María Brito Chávez, embarazada de 8 meses, asesinada a la edad de 37 años.

“Hoy estoy en paz conmigo mismo, siento que ya puedo morir tranquilo.
Mañana voy a poder enterrar por fin a mi madre y a Miguel, mi hijito. También hemos recibido en nuestra casa los restos de dos víctimas que no han sido identificadas. Rezamos también por ellos y vamos a enterrarlos mañana junto con nuestra familia, porque, de otro modo, ¿quién iría a visitarlos?”

Diego Guzmán Santiago.
44 años. Maya-ixil.

Todavía me cuesta explicar a mis hijos lo que ha pasado, lo que he sufrido. ¿Cómo explicarles que los hombres son capaces de cometer estas cosas?

Julia de León Raymundo.
45 años. Maya-ixil. Con su hijo de 7 años, José Ceto de León.
Río Azul (Nebaj, El Quiché).

“Nadie habla. Nadie se atreve a hacerlo. Porque siguen ahí, impunes. Los grandes y los pequeños. Los patrulleros, los detectives, los conductores de picks ups sin placas (furgonetas sin matrículas), los vecinos envidiosos, los kaibiles (fuerzas de élite del ejército guatemalteco implicadas en las masacres), los delatores, los finqueros insaciables y los militares de grado inferior. Pero también, y sobre todo los expresidentes de la República, los jefes de las Fuerzas Armadas, (…), los directores de la Policía, los generales y coroneles convertidos en banqueros, terratenientes y hombres de negocios..”

(In “La verdad bajo tierra”, Edit. BLUME)

Maximo Cajal, ex embajador de España, ex secretario general de Asuntos Exteriores de España y ex consejero del presidente del Gobierno español para la Alianza de Civilizaciones.

Fue el único sobreviviente del asalto y del incendio provocado por las fuerzas de seguridad guatemaltecas el 31 de diciembre de 1980, que destruyeron la Embajada de España, ocupada por un grupo de campesinos. Este asalto provocó la muerte de 36 indígenas (entre ellos el padre de Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz en 1992) y de dos funcionarios españoles.

Han transcurrido dieciséis años desde el fin del conflicto armado. Pese a la exhumación de las víctimas del genocidio, las heridas siguen abiertas. No se ha hecho justicia, las discriminaciones subsisten, al igual que el miedo y la ley del silencio.

Incapaz de contemplar un futuro mejor, la sociedad guatemalteca se ha reconstruido sobre bases que no pueden sino generar violencia.

La inmensa mayoría de los crímenes registrados durante el conflicto no han sido elucidados, ya que el Ejército se niega a divulgar sus archivos, incumpliendo el compromiso que adoptó durante los Acuerdos de Paz.

Varios generales jubilados son, sin embargo, objeto de acciones judiciales, entre ellos, y desde enero de 2012, el general Ríos Montt, antiguo jefe de Estado acusado de haber sido uno de los comanditarios del genocidio.

Numerosas asociaciones defensoras de los Derechos Humanos acusan igualmente nuevo presidente de la República, Otto Pérez Molina, elegido el 6 de noviembrede 2011. Lo consideran responsable de masacres de comunidades mayas a principios de los años 1980, cuando fue jefe del destacamento militar de Nebaj en el departamento de El Quiché, y de desapariciones forzadas cuando estuvo encabezando la Dirección de Inteligencia (D-2), durante los años 1990.

Millones de armas, que sirvieron durante el conflicto armado, siguen circulando. Se pueden conseguir muy baratas en todo el país.

Centenas de miles de habitantes del campo huyeron de los combates emigrando a la ciudad capital. Acabaron engrosando las filas de los habitantes de los asentamientos y de los desempleados. Poco preparados con su cultura rural, se encontraron, tanto ellos como sus hijos, brutalmente enfrentados a una creciente violencia urbana.

El fenómeno de las maras es una consecuencia del conflicto armado. Tras los Acuerdos de Paz, decenas de miles de guatemaltecos refugiados en Estados Unidos fueron repatriados por el Gobierno de Clinton. Volvieron a su país con la cultura de los gangs, adquirida en los ghettos de Los Ángeles.
Y la implantaron en los asentamientos de la capital.

"Para que el futuro se construya con solidez no puede sustentarse sobre miles o millones de vidas perdidas ydignidades destrozadas.”

Baltasar Garzon, juez español

(In “La verdad bajo la tierra”, Edit. BLUME, 2006)

El juez Garzón fue uno de los primeros en iniciar procedimientos judiciales contra dictadores latinoamericanas por genocidio, terrorismo y tortura. Hoy, tras haber lanzado en su propio país procedimientos contra el antiguo régimen franquista, ha sido suspendido de sus funciones y acusado de “prevaricación” en 2012 por haber “cometido el error” de instruir los crímenes de la dictadura. Puesto en libertad pero declarado culpable de ordenar escuchas ilegales en otro caso, el juez ha sido condenado a 11 años de inhabilitación… Los antiguos criminales de la dictadura pueden respirar tranquilos…

ABANDONO
Y DISCRIMINACION

Los indígenas mayas, que representan el 60% de la población guatemalteca, son víctimas de una discriminación generalizada, que no ha cesado desde los tiempos de la conquista española.

Representación política casi inexistente, limitado acceso a los recursos, educación descuidada y salud precaria. Su índice de alfabetización es del 53%, frente al 82% del resto de la población. 


Los niños, subescolarizados y a menudo abandonados a su suerte, se ven enfrentados, desde su más tierna infancia, a las pandillas que controlan los barrios. Se estima en 2,5 millones el número de menores que abandonan la escuela prematuramente.

En 2005 se estimaba en un 42,9% el porcentaje de habitantes de los asentamientos.

El abandono escolar, con niños que salen del sistema antes de los 14 años, corre parejo a un abandono igual de importante en el ámbito de los cuidados médicos, con una sanidad a dos velocidades.

Por un lado, una medicina pública sumamente desfavorecida y, por otro, una medicina privada tan costosa que solo los pudientes pueden acceder a ella.

Los policías, diez veces menos numerosos que los agentes de seguridad privados, están insuficientemente pagados y formados, viven en barrios violentos y están inmersos en una corrupción que llega hasta las más altas esferas de su jerarquía.

Así es que cada quien aplica su propia justicia contratando a sicarios o armándose para proteger a su familia.

Violencia doméstica

”El motor de la violencia es el odio, que los padres han sembradoen el corazón de sus hijos. Los golpes que los niños ven caer como lluvia sobre sus madres, el machismo, el alcoholismo, el incesto. Todas esas vivencias han creado una energía negativa enorme y precoz. Están enojados con todo el mundo y necesitan pelear. La pandilla es como un país de las maravillas, que les brinda la oportunidad de descargar toda esa ira : puedes hacer lo que te da la gana, obtener lo que nunca nadie te ha dado”

Juan Carlos Molina, psicólogo.

Tras constatar que las violencias intrafamiliares son tan masivas como en las regiones en guerra, la ONG Médicos Sin Fronteras ha instalado en la capital una antena especializada.

El desempleo y el alcoholismo destruyen a las familias. Los maridos golpean a sus mujeres delante de los hijos, que a menudo son también víctimas de tocamientos o violaciones por parte de sus allegados.

Los niños que han sido víctimas de violaciones sufren de una falta de amor y de atención mayor que los demás niños. A veces buscan en las pandillas una nueva familia.

“Cuando mi padre volvía a casa, siempre teníamos miedo de que llegara borracho o drogado. Y como siempre, todos teníamos derecho a una paliza. Yo solo tenía 4 años cuando nos abandonó. Nunca volvimos a tener noticias suyas. No lo echo extraño, ni tampoco lo quiero, por todo el daño que nos ha hecho.Creo que mi mamá se quedo muy afectada por toda la violencia que ha sufrido y por la situación económica en la que vivimos. Tengo 13 años y apenas he ido dos años en la escuela. Me gustaría tanto que me tomara en sus brazos, que me besara en lugar de gritarme y pegarme. A veces le digo: “Mamá, dame un beso”, pero ella me contesta que no soy más que un maleducado. Es verdad que últimamente me he vuelto un poco rebelde, por eso ella, a veces, me echa de casa diciendo que soy como mi padre y que no quiere volver a verme. Y en la calle están las pandillas…”

Jacobo C., 13 años.

La violencia, un negocio

El miedo es un arma eficaz para someter a un hijo, a una esposa o a una sociedad. También genera un volumen de negocios, del cual se aprovechan fundamentalmente quienes lo mantienen.

Guatemala se ha convertido en el paraíso de los vendedores de chalecos antibalas, sistemas de alarmas, escoltas armados.

Con 36.000 agentes legalmente registrados y entre 100.000 y 150.000 no registrados, la seguridad privada genera 574 millones de dólares de beneficios al año.

A la cabeza de estas empresas de “protección”, están muchos antiguos militares en funciones durante la época del conflicto armado.

“Soy un joven militar jubilado y un jefe de empresa que ha triunfado. Nunca hubiera imaginado que un negocio podía ser tan lucrativo. Tenemos a nuestro favor la falta de credibilidad, la corrupción y la falta de confianza que la policía inspira en la población, y son muchos los que se ven obligados a pagar nuestros servicios.”

Eric M.47 años. Director de una agencia de seguridad privada..

La iglesia evangélica, omnipresente, convierte a exmaremos que van a predicar el Evangelio a los barrios más peligrosos. Percibe donativos importantes por parte de todas las familias, que ya no saben a qué santo encomendarse.