“Alma forma parte de nuestras vidas       
y nosotros formamos parte de la suya”

A su regreso del infierno de la violencia de Guatemala, Isabelle Fougère y Miquel Dewever-Plana nos relatan su encuentro con Alma, una ex marera confinada a una silla de ruedas por haber querido abandonar a su pandilla. Oscilando entre emoción y denuncia, investigación y amistad, distancia y solidaridad, los autores cuentan una aventura humana inédita, de la cual no han salido indemnes

Declaraciones recogidas por Catherine Lalanne

Catherine Lalanne : ¿Por qué decidieron abordar el tema de la violencia extrema en Guatemala a través del destino de Alma, una ex marera?

Miquel Devewer-Plana : Yo no elegí a Alma: fue ella la que se impuso a mi objetivo. Yo llevaba ya 4 años trabajando sobre el tema de la violencia y las pandillas en Guatemala cuando decidí centrarme en su recorrido. Me había cruzado con ella en 2008, durante los preámbulos de mi investigación. Su historia me conmovió, y seguimos en contacto. En aquel universo tan negro su belleza deslumbraba. Alma es una curiosa mezcla de fragilidad y fuerza, candor y crueldad, delicadeza e inflexibilidad. Su inteligencia y su fuerza de carácter me persuadieron, a medida que nuestra relación se iba tejiendo, de que ella era el icono que yo estaba buscando para encarnar a su generación sacrificada.

Isabelle Fougère : Cuando en 2010, durante la realización de un reportaje, Miquel me presentó a Alma, enseguida me di cuenta de que su recorrido individual poseía una fuerza universal, de que su edificante evolución podía incumbirnos a todos. Alma era una formidable mediadora a la hora de denunciar la violencia de las pandillas.

Catherine : ¿Hasta qué punto la trayectoria de una sola adolescente puede ser emblemática de la trayectoria de los jóvenes de barrios desfavorecidos?

Miquel : Cuanto más avanzaba en mi trabajo, más importancia adquiría la idea de hacer reaccionar a una mujer en un país muy machista. Allí, para existir, una mujer necesita echar mano de su parte viril. Con una fuerza de carácter poco común, Alma logró hacerse un hueco en el bando de los más fuertes, el de los hombres. Sus aptitudes para imponerse en una pandilla masculina y más tarde su voluntad para intentar abandonarla me persuadieron de que ella era la persona ideal para entender de manera más íntima el fenómeno de las pandillas. Alma encarna todo a la vez: un país, una cultura machista, una juventud sacrificada por una sociedad corrompida, la fascinación de la violencia en toda su complejidad. Simboliza la inocencia del mal.

Isabelle : La historia de Alma, violenta en grado extremo, me pareció también emblemática de la trayectoria de los jóvenes de barrios desfavorecidos, totalmente abandonados por una sociedad devastada por la impunidad y la corrupción. Su destino truncado es el símbolo de la situación de su país, uno de los más violentos del mundo. Su recorrido se resume en una pregunta: ¿Cómo sobrevivir en un mundo de exclusión en plena descomposición? ¿Sufriendo la violencia desde la cuna o abrazando el bando de los más fuertes? ¿Reproduciendo el sino de una madre golpeada por el padre o infligiendo el miedo antes que sufriéndolo? Alma elige y lo paga bien caro. Víctima y culpable a la vez de esta violencia endémica, Alma nos tiende a todos un espejo en el que mirarnos y nos interroga: ¿Qué hubieran hecho ustedes en mi lugar? Es también por eso por lo que la elegimos: por su capacidad para hacer que nos cuestionemos.

Catherine : Por un lado, Alma es una asesina impune: ha matado, ha participado en violaciones y extorsiones. Por otro, es una víctima de 26 años condenada a una silla de ruedas. ¿Cómo han podido reconciliar estas dos facetas del personaje? ¿Tuvieron que prohibirse a sí mismos condenarla o compadecerla durante ese cara a cara?

Miquel : Siento amistad por Alma pero no olvido nunca lo que ha hecho y en ningún momento justifico sus actos. He podido llevar a cabo este proyecto con ella gracias a que, previamente, había hecho todo un largo trabajo de fotoperiodismo sobre los orígenes de la violencia en su país. Al revés no hubiera sido posible.
Antes de conocer a Alma, frecuenté a mareros en la cárcel, cada día, durante muchos meses para entender su psicología. Viéndolos derrumbarse a veces como niños mientras me relataban sus historias personales, me hice la misma pregunta que Isabelle. Y si yo hubiera nacido en su lugar, si no hubiera ido a la escuela, si hubiera crecido en la promiscuidad con un padre alcohólico que zurraba a mi madre y teniendo como único modelo para construirme a mí mismo al jefe de pandilla de la calle de al lado, ¿qué sería hoy de mí?
Solo en la cárcel, frente a 180 jóvenes tatuados por todas partes, tenía conciencia del peligro. En nuestra profesión no que hay bajar nunca la guardia, aunque la tentación de traspasar la frontera de la prudencia para conseguir la foto o el testimonio imprescindibles nunca deja de torturarnos.
Fue esta experiencia adquirida en la cárcel lo que me permitió mantenerme en mi sitio con respecto a Alma: sentir una profunda empatía y mantener la distancia justa. Fue difícil, ya que estábamos terriblemente conmovidos por la fuerza de su confesión.

Isabelle : Alma es un ser humano con sus contradicciones y su lado oscuro, pero con un deseo, en lo más profundo de su ser, de salir adelante, de tener una vida mejor. Yo no creo que haya que prohibirse juzgarla o compadecerla, elegir un bando. Uno pasa constantemente de un bando al otro, y es esta experiencia de la ambivalencia lo que convierte su testimonio en un regalo para todos nosotros. Alma rompe los esquemas, nos sacude. No se trata de una ficción sino de la verdadera vida, con todos sus matices, a veces tan insoportables. Sí, Alma es una criminal que ha cometido actos bárbaros con la mayor frialdad. Y sí, es también víctima de un sistema, de una historia que, desde la colonización española hasta el conflicto armado de los años 1980, ha infligido dominación, exclusión y masacre a la población. En el fondo, Alma es el producto monstruoso de un mundo sin piedad. Hoy es plenamente consciente de ello, y esa lucidez la salva. Está tratando de reconstruirse, pese a su gran sentimiento de culpabilidad. Aceptar confiarse delante de una cámara forma parte de ese proceso

Catherine : Isabelle, como mujer y madre, ¿cómo no quedar fuertemente impresionada por esa feminidad destrozada? Alma está hoy paralítica, usted la asistió en los actos de la vida cotidiana durante el tiempo que duró su confesión. ¿Es posible conservar la buena distancia periodística con alguien tan dependiente de uno?

Isabelle : “La buena distancia periodística” es una expresión que estudiamos en la escuela y está muy bien. Pero sobre el terreno aprendemos otra cosa. Es a base de explorar los límites como mejor llegamos a conocer la nuestra. Y es esta distancia la que proponemos a los internautas. No tiene nada de científico. Es simplemente humana. Para entender a Alma, para crear el lazo y la confianza, y compartir su historia, pues consideramos que esta tiene un valor, Miquel y yo hemos pasado por todas las etapas. Como mujer, puedo calibrar el desamparo de Alma, que desea ser libre en un mundo machista hasta el grado más extremo, donde la condición única de las mujeres es la de ser presas. Como madre, imagino el sufrimiento de no poder ofrecer estudios a mi hija, de ofrecerle el espectáculo de mi cuerpo golpeado por su padre. Como ciudadana, siento el miedo que Alma la asesina infligió a su barrio. Un miedo insoportable que alimenta el odio generalizado. Y la veo luchar para salir de todo eso. Viví su dependencia física cuando la ayudaba a asearse. En el fondo, la verdadera distancia consiste tal vez en no ahorrarse nada pero manteniéndose en su sitio: contar todas estas facetas y que ello sirva a los demás. Convertir este sufrimiento en algo edificante. No he salido indemne de esta experiencia, pero sí mucho más enriquecida.

Catherine : Y a usted, Miquel, ¿qué reflexiones le ha inspirado este largo cara a cara?

Miquel : Yo tampoco he salido indemne de esta aventura. Esa discapacidad que Isabelle ha vivido tan de cerca a mí me ayudó a entender plenamente la gran dependencia de Alma. Forjar una relación personal es el sentido de mi trabajo de fotoperiodista: sin vínculo no hay historia que entender ni que contar. Por eso yo me doy tiempo, mucho tiempo, por eso me expongo para realizar mis reportajes. Hay que quitarse las anteojeras del etnocentrismo para poder instaurar el diálogo y la confianza. La elección del continente sudamericano para este trabajo en profundidad no es fruto de la casualidad: hablo español, puedo comunicar, entender a fondo la realidad de determinados seres.
De manera más concreta, Alma me ha ayudado a ver claramente la cuestión de una vida sin raíces. Alma es de origen indígena, sus padres mayas han emigrado dentro de los límites de su propio país y ella ignora todo acerca de ese exilio, de sus raíces. Mientras la filmaba, pensaba en los miles de jóvenes, en Francia, nacidos de padres extranjeros y con problemas de integración. En mi cabeza la confesión de Alma era una réplica del malestar de estos últimos. En nuestros barrios periféricos también existe una juventud sacrificada, en crisis, portadora de bombas de efectos retardados.

Catherine : En su opinión, ¿por qué Alma se ha arriesgado a hablarles y a provocar la venganza de su clica?

Miquel : Cuando le propuse iniciar un trabajo sobre su vida, Alma tardó un año y medio en decidirse. Sopesamos juntos los pros y los contras, pedimos opinión a su compañero y a su familia. Al final, Alma tomó la decisión ella sola, plenamente consciente. El riesgo de venganza de su clica si ella rompía el silencio era bien real, pero su necesidad de hablar era más fuerte que su miedo. Confinada a una silla de ruedas, Alma no tiene nada que perder. Los crímenes que ha cometido son un gran peso sobre su conciencia. Quiere aliviarla, ofrecer su testimonio para hacerse perdonar y salvar a otros jóvenes.

Isabelle : Además, Alma quiere sobresalir, distinguirse tras haber sido excluida del mundo de los estudios pese a ser buena alumna, tras haber sido privada de un futuro digno de sus capacidades. Este documental web es para ella una manera de ser reconocida. Por Skype me pregunta a veces: “¿Crees que voy a hacerme famosa?”. Su gran lucidez coexiste con una parte infantil muy conmovedora.

Catherine : Después de esta confesión, ¿se sienten obligados a protegerla? ¿Qué tipo de contacto mantienen con ella?

Isabelle : Es inconcebible la idea de cortar los lazos. A partir de ahora, formamos parte de su vida y ella forma parte de la nuestra. Nuestros intercambios, nuestras conversaciones, el hecho de que la hayamos escuchado sin juzgarla, todo eso ha creado un vínculo, es indiscutible. Es algo difícil de sobrellevar a veces, pero que asumimos plenamente. Alma corre un riesgo, que esta confesión no ha hecho sino aumentar. Desde el inicio del proyecto, reflexionamos sobre el modo de ofrecerle una protección adecuada, y cuanto menos hablemos al respecto, mucho mejor… No vamos a abandonarla, aunque sabemos que su pasado amenaza con atraparla a cada instante. Uno nunca sale de una pandilla: mientras siga habiendo miembros vivos, Alma estará en peligro. Por no hablar de las familias a las que ha hecho sufrir.

Miquel : Nos hemos comprometido a ayudarla y cumpliremos con nuestra palabra. Durante el rodaje del documental web, hicimos todo lo posible para limitar los riesgos alquilando una casa fuera de la ciudad con el fin de protegerla. Además, aprovechamos la ocasión para obligarla a pasar exámenes médicos, que revelaron que todavía tenía una bala alojada cerca del corazón y que su parálisis es irreversible. Alma acaba de terminar el bachillerato y sueña con entrar en la universidad y ser psicóloga para ayudar con su experiencia a que otros jóvenes no cometan los mismos errores.

Catherine : ¿Cómo vivió Alma el rodaje del documental web? ¿Como una dura prueba, un alivio, un inicio de redención?

Miquel : Alma se derrumbó en muchas tomas cuando la llevábamos hacia lo más íntimo del motivo de sus actos criminales o de sus dolorosos recuerdos de infancia. Pero siempre encontró las palabras para decir lo indecible. Hablar forma parte de su terapia: es perfectamente consciente de ello y lo pide.

Isabelle : Hablar sin sentirse juzgada, desahogarse sacando a relucir todos esos sucios recuerdos y esa culpabilidad que la atormenta fue muy doloroso para ella. Lo hizo con una seriedad y una honestidad notables. No es fácil contar tus crímenes delante de una cámara. No es fácil abrir la caja de Pandora de una infancia destrozada. El motor de Alma es su afán por testimoniar para los niños desfavorecidos, decirles que ella se equivocó al creer que en la pandilla encontraría una familia y amor, cuando lo que en realidad encontró fue sangre, dolor, traición y muerte. Este documental web es su camino de redención.

Catherine : ¿Cómo vivió Alma la vuelta a su verdadera vida después de haber sido “protagonista” frente a la cámara durante el espacio de unos días?

Miquel : Le llevó unas semanas darse cuenta de lo que le había sucedido. Tuvo una especie de depresión post-parto, no sabía qué hacer consigo misma. Isabelle y yo reforzamos los lazos con ella en ese momento, la escuchamos, la tranquilizamos. Volvió a su dura vida cotidiana en el centro comercial donde empaqueta regalos, pero está muy impaciente por ver el resultado.

Catherine : ¿Qué plus aporta el documental web a su investigación sobre Alma? ¿Por qué un documental web y no un libro, un fotorreportaje o un documental?

Isabelle : La historia de Alma es emblemática pero plantea un gran número de preguntas. ¿De dónde viene esa violencia? ¿Por qué los niños de los barrios pobres de ese país incurren en una violencia total, lo cual no es el caso en los barrios pobres de otros países? ¿Cómo es posible que esa sociedad, su historia, sus relaciones de fuerza puedan crear semejantes monstruos? Disponíamos de todo el trabajo fotográfico sobre los fenómenos de violencia en Guatemala reunido por Miquel desde hacía cinco años. También de sus imágenes de la cultura maya, mayoritaria en el país, y del genocidio perpetrado por los militares durante el conflicto armado. Todo eso constituye el marco, el contexto de la historia de Alma. 
Gracias al documental web, hemos podido mostrar las raíces del mal, sus manifestaciones y a quién beneficia el crimen. Las imágenes, los textos, el dibujo y el sonido participan en una experiencia más amplia y dejan paso a lo inefable: se aprende y se siente. La interactividad permite que cada uno reciba la historia a su ritmo y con libertad total.
El trabajo con todo el equipo de Upian, que conoce perfectamente el mundo interactivo, ha permitido construir un verdadero relato para la Red, un relato de gran alcance, ofreciendo un enfoque narrativo sensible e innovador. Y no hay que olvidar la confianza de Arte, que ha apoyado en todo momento este proyecto arduo y ambicioso. Además, como estamos locos, vamos a publicar también dos libros, uno en torno a la historia de Alma. El papel nos ofrece la posibilidad de contar esta historia en un formato al cual los dos estamos muy apegados. El primer libro reagrupará el trabajo fotográfico de Miquel sobre los fenómenos de violencia en Guatemala y numerosos testimonios, y el segundo será una versión novelada de la vida de Alma, en la que mi texto dialogará con las imágenes de Miquel. (más información: Menú: Libros)

Miquel : Sí, la asociación del largo plano fijo de la confesión de Alma, las imágenes de su barrio y de las pandillas, que desfilan por la pantalla a lo largo de su monólogo y que provienen de mi prolongado trabajo de campo, y los dibujos de Hugues Micol, que cuentan las escenas insoportables de su vida, son como una partitura para tres instrumentos que permite entender mejor la realidad de Alma. Este documental web ha sido concebido como una herramienta de información y de prevención para los jóvenes. Era mi deseo más importante y también el de la agencia Vu’ cuando nos presentó ante el equipo de Upian.

Catherine : Precisamente, este documental web está plagado de informaciones objetivas, documentadas y pedagógicas sobre la violencia urbana, la delincuencia, el narcotráfico, la corrupción a todos los niveles de la sociedad guatemalteca. ¿Piensan mostrarlo en las escuelas e institutos de Guatemala y Francia?

Miquel : Inicié este trabajo sobre la violencia con la voluntad de que sirva de herramienta de prevención y reflexión para los jóvenes. El documental web es un soporte interactivo y lúdico, del que los adolescentes pueden apropiarse. Un chaval francés de los barrios desfavorecidos puede sentirse interesado, afectado, sin sentirse estigmatizado. Guatemala esta muy lejos y muy cerca de nosotros. Gracias a unos cuadernos pedagógicos, los jóvenes podrán responder a cuestionarios anónimos y elaborar con sus profesores y educadores herramientas para detectar y limitar esta violencia.

Isabelle : Es el primer objetivo de este proyecto: que las generaciones se sirvan de él como soporte de reflexión y debate, como motor de cambio. Tanto en las escuelas de Guatemala, para llegar hasta los jóvenes en situación de riesgo, como en otras partes y aquí mismo, en Francia, ya que la violencia es un fenómeno que nos afecta a todos y se alimenta de las crisis. Está previsto que haya animadores durante la proyección del documental web y que los jóvenes puedan testimoniar a través de foros. Hemos reunido a colaboradores dispuestos a implicarse en iniciativas de prevención.

Catherine : ¿La última palabra es la de la esperanza?

Isabelle : Alma es el fruto de algo que se ha dejado pudrir. Permanezcamos vigilantes.

Miquel : Espero que este documental web permita a algunos chavales elegir otro destino que el de morir a los 20 años.